La Abadía de Westminster lleva casi un milenio coronando a los monarcas ingleses y británicos. Desde la coronación de Guillermo el Conquistador en 1066, la abadía ha sido el centro ceremonial de la sucesión real. Cada coronación en la Abadía de Westminster combina rituales religiosos sagrados, insignias históricas y simbolismo nacional, lo que refuerza la continuidad de la monarquía y su papel constitucional.
La coronación en la Abadía de Westminster no es un requisito legal para que un monarca pueda reinar, pero sigue siendo una de las ceremonias nacionales más emblemáticas del Reino Unido. El escenario refleja siglos de tradición, aunque cada coronación se adapta para reflejar los valores actuales, como se vio más recientemente en la coronación del rey Carlos III en 2023.


















