El Callejón Diagon es el único lugar donde puedes sumergirte por completo en una calle mágica de 360 grados por la que se puede pasear. A diferencia de los decorados fijos, esta zona parece cobrar vida gracias a los escaparates «animados» y a las mismas texturas irregulares que se utilizaron durante el rodaje. Es la obra maestra del departamento de arte, donde cada letrero, cada trozo de papel pintado descascarillado y cada chimenea torcida cuenta una historia sobre el comercio mágico que impulsó las aventuras de Harry.
- Lo más destacado: La imponente fachada de tres pisos de la tienda «Sortilegios Weasley» y los escaparates polvorientos y repletos de varitas de «Ollivanders».
- Hechos curiosos: Solo en Ollivanders, el conjunto cuenta con más de 17 000 cajas de varitas etiquetadas a mano. Muchos de los carteles de las tiendas contienen «guiños ocultos», con los nombres de los miembros del equipo de la película escondidos en la letra pequeña.


























































































