La tienda del Museo Británico cuenta con varios espacios comerciales, entre los que se incluyen la tienda principal y otros locales temáticos más pequeños repartidos por las principales zonas del museo. Cada espacio ofrece una cuidada selección de recuerdos, libros, láminas, joyas y productos exclusivos inspirados en las colecciones internacionales del museo.
Estos productos se han diseñado en colaboración con artistas y artesanos, y reflejan el patrimonio cultural y las tradiciones narrativas. Lo interesante es que los beneficios de las tiendas contribuyen a la misión del museo de conservación, educación y acceso público a sus colecciones.