Una visita rápida al Museo Británico te permite ver las principales atracciones, como la Piedra de Rosetta, las momias egipcias y las esculturas del Partenón. Céntrate en el Gran Patio y en 2 o 3 galerías clave, como las de Egipto y Grecia, para tener una visión general completa sin sentirte apurado.