Canterbury empezó siendo Durovernum Cantiacorum, una ciudad romana amurallada situada en una importante red de carreteras. Incluso hoy en día, algunas partes del trazado de las calles y los restos de muros que aún se conservan ayudan a entender por qué el centro histórico da la sensación de ser tan compacto y fácil de recorrer.
La historia de Canterbury desde sus orígenes romanos
Pocas ciudades inglesas tienen tanta riqueza histórica como Canterbury, donde las calles romanas, la fe anglosajona y las peregrinaciones medievales siguen dando forma a un centro compacto y fácil de recorrer a pie. Conocer esa historia te ayuda a descubrir mucho más que la mampostería de una catedral en una excursión de un día.
Cronología de Canterbury
- c. A. D. 43: Ciudad romana fundada
Durovernum Cantiacorum se convierte en un asentamiento clave de la Watling Street. - 597 d. C.: Llega Agustín
Canterbury se convierte en la sede de la misión que volvió a llevar el cristianismo a la Inglaterra anglosajona. - 1070: Empieza la reconstrucción de Norman
El arzobispo Lanfranc empieza a construir una nueva catedral tras la conquista normanda. - 1170: Asesinan a Thomas Becket
La catedral se convierte en el escenario del martirio medieval más famoso de Inglaterra. - 1173: Empieza el boom de las peregrinaciones
Becket ha sido canonizado, y su santuario atrae a peregrinos de toda Europa. - c. 1387–1400: Chaucer escribe sobre los peregrinos
Los Cuentos de Canterbury consolidan el lugar de la ciudad en la historia de la literatura. - 1538: Destruyeron el santuario de Becket
La Reforma de Enrique VIII puso fin a la gran época de peregrinación de Canterbury. - 1942: Las incursiones de Baedeker
Los bombardeos de la guerra causan daños en gran parte del centro histórico de la ciudad. - 1988: Inclusión en la lista de la UNESCO
La catedral, la abadía y la iglesia de San Martín pasan a ser Patrimonio de la Humanidad.
La historia de Canterbury explicada

Cimientos romanos y trazado de las calles (hacia el (43-410 d. C.)

Sede de la Iglesia de Inglaterra (597-1066 d. C.)
La misión de Agustín, con el apoyo del rey Ethelbert, convirtió a Canterbury en el principal centro cristiano de la Inglaterra de aquella época. La iglesia de San Martín, la abadía de San Agustín y el recinto de la catedral siguen siendo testimonio de cómo la fe ha moldeado la identidad de la ciudad.

Peregrinación y fama (1170–siglos XV)
El asesinato de Becket convirtió a Canterbury en uno de los destinos de peregrinación más famosos de la Europa medieval. Alrededor del tráfico de peregrinos surgieron posadas, mercados y calles, y ese movimiento inspiró más tarde el viaje de Chaucer en Los cuentos de Canterbury.

Pérdida, supervivencia y reconstrucción (1538–hoy)
La Reforma puso fin al culto al santuario de Becket, pero Canterbury nunca perdió su importancia simbólica. Los disturbios posteriores, los incendios, los bombardeos y una cuidadosa restauración dieron lugar a la ciudad llena de capas por la que ahora paseas: en parte un trazado urbano antiguo y, en parte, una ciudad moderna y resiliente, patrimonio de la humanidad.
Construcción y arquitectura de Canterbury
Gran parte del centro histórico de Canterbury se construyó por etapas, en lugar de de una sola vez. Los muros romanos y el trazado de las calles conforman los cimientos de la ciudad, mientras que la catedral de Canterbury se reconstruyó a partir de 1070 bajo la dirección de Lanfranc y se amplió de nuevo tras el incendio de 1174, adoptando formas cada vez más góticas. A su alrededor, los edificios medievales con estructura de madera, las puertas de piedra y las reconstrucciones de la posguerra cuentan una historia de adaptación. Esa combinación es la razón por la que Canterbury te invita tanto a pasear sin prisa como a hacer turismo.
Canterbury hoy: ¿Por qué es importante?
Hoy en día, el centro histórico de Canterbury sigue siendo uno de los lugares de interés patrimonial de las ciudades pequeñas más interesantes de Inglaterra, con el trío formado por la catedral de Canterbury, la abadía de San Agustín y la iglesia de San Martín, todas ellas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como principales atractivos. La catedral está a cargo de su deán y su cabildo, mientras que English Heritage se encarga de las ruinas de la abadía; además, los visitantes pueden recorrer a pie las Westgate Towers, las calles medievales y las diferentes capas del tejido urbano, desde la época romana hasta la actualidad.
Preguntas frecuentes sobre la historia de Canterbury
La historia de Canterbury suele dividirse en cinco etapas: la romana, la cristiana anglosajona, la de las peregrinaciones medievales, la de la Reforma y la de la reconstrucción moderna.
Se convirtió en la sede de la misión de San Agustín en el año 597 d. C. y, más tarde, en la sede del arzobispo de Canterbury, jefe de la Iglesia de Inglaterra.
Becket fue arzobispo de Canterbury y lo mataron en la catedral en 1170. Su muerte convirtió a la ciudad en un importante destino de peregrinación.
Chaucer utilizó una peregrinación al santuario de Becket como marco para sus relatos, vinculando a los viajeros de Londres con el camino real a Canterbury.
No te pierdas la catedral de Canterbury, la abadía de San Agustín, la iglesia de San Martín, las Westgate Towers y las calles medievales que hay entre ellas.
Sí. Todavía puedes ver el antiguo trazado de las calles, distinguir tramos de la muralla y pasear por callejuelas y Gateways que surgieron gracias al comercio y el peregrinaje medievales.
La Reforma destruyó el santuario de Becket en 1538; el siglo XVII trajo consigo agitación religiosa y política, y los bombardeos de Baedeker de 1942 causaron daños en el centro de la ciudad.
Te ayuda a decidir si prefieres una visita centrada en la catedral, un recorrido más amplio por la historia de la peregrinación o una jornada combinada que también incluya el castillo de Dover y los acantilados blancos.