El departamento de arte de Harry Potter fue donde se crearon todos los elementos visuales que ves en pantalla. Esta colección, que abarca más de una década de producción, desde 1999 hasta 2011, muestra la evolución de las películas a través de miles de dibujos técnicos, bocetos conceptuales pintados a mano y elaborados maquetas de cartón blanco. Los visitantes podrán ver cómo la imaginación pura se convierte en realidad, desde los bocetos iniciales de la Snitch Dorada hasta los enormes planos del Ministerio de Magia. Ofrece una visión poco habitual de la meticulosa artesanía que se necesita para crear un universo cinematográfico desde cero.




















